La quiropráctica y el ejercicio son mejores que las drogas, dice un nuevo estudio

Ver un quiropráctico o hacer ejercicio ligero alivia el dolor de cuello de manera más efectiva que depender de medicamentos para el dolor

El dolor crónico es una condición muy común que afecta a aproximadamente 75 millones de estadounidenses, incapacitando a muchos que describen su dolor como severo e incontrolable.

Un nuevo estudio es una de las pocas comparaciones directas de varios tratamientos para el dolor de cuello, un problema que afecta a las tres cuartas partes de los estadounidenses en algún momento de sus vidas, pero no tiene un tratamiento comprobado de primera línea. Si bien muchas personas buscan la manipulación espinal por quiroprácticos, la evidencia que respalda su utilidad ha sido limitada en el mejor de los casos.

Pero la nueva investigación, publicada en The Annals of Internal Medicine, descubrió que la atención quiropráctica o los ejercicios simples realizados en el hogar eran mejores para reducir el dolor que tomar medicamentos como aspirina, ibuprofeno o narcóticos.

"Estos estudios apoyan y demuestran con hechos lo que muchos de los expertos en este campo de la medicina ya sabíamos", dijo el Dr. Ali Ramezan, analista, experto en salud, quiropráctico y presidente de Ameriwell Clinics.

El dolor moderado y agudo en el cuello es una de las razones más frecuentes por los que los estadounidenses visitan a médicos de atención primaria, lo que genera millones de consultas cada año.

Para los pacientes, puede ser un problema difícil de abordar. En algunos casos, el dolor y la rigidez surgen sin explicación, así como las opciones de tratamiento son variadas. La fisioterapia, los medicamentos para el dolor y la manipulación espinal son opciones populares, pero el Dr. Ramezan alega que la poca información sobre cómo atacar este tipo de molestias es lo que hace que no se llegue a una recuperación completa.

"Había un vacío en la literatura científica en términos de cuáles son los tratamientos más útiles", dijo.

El estudio consistió en 272 personas, entre 18 y 65 años, que presentaban un dolor de cuello que no tenían una causa específica conocida. Los participantes fueron divididos en tres grupos y los siguieron durante unos tres meses.

A un grupo se le asignó visitar a un quiropráctico para sesiones de aproximadamente 20 minutos a lo largo del curso del estudio, haciendo un promedio de 15 visitas. Se asignó un segundo grupo para tomar analgésicos comunes como el paracetamol y, en algunos casos, a discreción de un médico, medicamentos más fuertes como narcóticos y relajantes musculares. El tercer grupo se reunió en dos ocasiones con fisioterapeutas que les dieron instrucciones sobre ejercicios simples y suaves para el cuello que podían hacer en casa. Se les animó a hacer de 5 a 10 repeticiones de cada ejercicio hasta ocho veces al día (Puede encontrar una demostración de los ejercicios en www.annals.org).

Después de 12 semanas, las personas en los grupos sin medicamentos obtuvieron resultados significativamente mejores que los que tomaron los medicamentos. Alrededor del 57 % de quienes se reunieron con quiroprácticos y el 48 % de quienes hicieron los ejercicios informaron al menos una reducción del dolor del 75 %, en comparación con el 33 % de las personas en el grupo de medicamentos.

Un año después, el 53 % de los sujetos que habían recibido manipulación espinal todavía informaron al menos una reducción del dolor del 75 %, similar al grupo de ejercicio. Eso se compara con solo una reducción del dolor del 38 % entre los que habían estado tomando medicamentos.

Además de su alivio limitado del dolor, los medicamentos tenían al menos otro inconveniente: las personas seguían tomándolos. El Dr. Ramezan expreso: "Si está tomando medicamentos por un período prolongado, entonces nos encontramos con más efectos secundarios sistémicos como problemas gastrointestinales".

También expresó su preocupación de que los que tomaban medicamentos no estaban tan capacitados o activos en su propio cuidado como los de los otros grupos. "Creemos que es importante que los pacientes estén capacitados para lidiar con el mayor control posible sobre su propia condición", dijo. "Este estudio y mi experiencia me han demostrado con hechos que el control pueden desempeñar un papel importante en su propio cuidado".