Las guarderías infantiles de Boston están entre las más caras del país

Más del 50 por ciento de las familias de Boston no puede pagar un Day Care, según informe

El precio de las guarderías infantiles en Boston es uno de los más elevados en el país de acuerdo con un informe preparado por Boston Opportunity Agenda. “Las familias que están siendo más afectadas viven en Dorchester, East Boston, Hyde Park, Mattapan y Roxbury” manifestó Kristin McSwain, directora ejecutiva de la institución en declaraciones a El Planeta.

“Los padres que trabajan necesitan que el cuidado de sus niños sea estable y de alta calidad para no perder días de trabajo y tener buen rendimiento; pero encontrar guarderías infantiles accesibles es difícil en Boston. En todos los barrios, el promedio del precio de las guarderías es inalcanzable, incluso en los barrios con alto ingreso medio, un 40 a 60 por ciento de las familias no pueden pagarlo. Para las familias con dos o más niños, el costo del cuidado representa un gran porcentaje de sus ingresos. Para las familias con bajos ingresos, el alto costo puede significar tener que elegir entre las necesidades básicas y las guarderías” indicó McSwain.

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Kristin McSwain, directora ejecutiva de Boston Opportunity Agenda

Boston Opportunity Agenda, es una organización que involucra a sectores privados y públicos con el objetivo de mejorar la educación en la ciudad. El informe dado a conocer recientemente reúne datos sobre el precio y la disponibilidad de lugares en las guarderías, conocidas en inglés como “daycare”, como un primer paso a establecer políticas de reforma que mejoren la situación.

“Pagar por un año de cuidado infantil es más caro que el costo de un año de una universidad pública en el estado. El precio anual de la matrícula en la Universidad de Massachusetts en Boston es de 13.435 dólares, mientras que el promedio del costo del cuidado de un menor de dos años es de 19.877 dólares”, puntualiza el reporte.

“Atendiendo a la recomendación federal de que idealmente el costo del cuidado infantil no debería sobrepasar el 10 por ciento del ingreso de una familia, los autores del estudio estimaron que más de la mitad de las familias de la ciudad no pueden pagar el costo del cuidado de un niño y que en Dorchester, East Boston, Hyde Park, Mattapan y Roxbury es el 80 por ciento o más”, según el comunicado de prensa.

El informe no proporciona datos basados en la composición racial o étnica de Boston, pero al ser consultada sobre la información de que los barrios con una alta concentración de residentes latinos son los más afectados por el precio de las guarderías McSwain declaró que “nosotros sabemos que esos barrios tienen un gran porcentaje de personas con bajos ingresos y tienen dificultades, entonces sabemos que el costo les está afectando desproporcionalmente”.

El documento también reproduce algunos comentarios que residentes incluyeron en el último censo de Boston. Uno de ellos, registrado en Roslindale, manifiesta: “el costo del cuidado de mi bebé constituía el 90 por ciento de mi salario, entonces nunca más podremos tener otro”.

Una madre del área de Boston, Sandra Torello, al ser consultada sobre el reporte del cuidado infantil recordó: “una de las razones por las que dejé de trabajar es porque el costo del daycare para mis dos hijos era más elevado de lo que yo ganaba. Sé que el daycare no iba a ser para siempre pero en ese momento me pareció la mejor solución. Intenté hacer family daycare y tener una babysitter pero tuve muchas dificultades con eso y por eso dejé de trabajar hasta que mis hijos llegaran a kindergarten”.

El informe también indica que, de acuerdo con datos de 2017, se estima que el 27 por ciento de los chicos menores de 5 años viven en la pobreza en Boston y que esto podría afectar su desarrollo. “Los niños expuestos a la pobreza a una temprana edad y sin el mitigante de una alta calidad en la educación o cuidado tienen menos posibilidades de terminar el colegio que los chicos expuestos a mayor edad”.

Puntualiza además que “las arraigadas desigualdades geográficas de Boston requieren una inmersión profunda, al nivel de los barrios, para entender las diferencias de oportunidades para nuestros niños más pequeños”.