¿Cuánto ha cambiado Boston en apenas 12 meses?

Los Medias Rojas llegaron a la pausa del Juego de Estrellas con 8 juegos sobre .500 en la clasificación. Hace un año tenían 38 triunfos más que sus derrotas. El panorama es distinto, pero no desolador

¿Cuánto ha cambiado el panorama de Boston en los últimos meses? Hay muchas maneras de verlo. Pero desde la óptica de los Medias Rojas, la diferencia es drástica. Hace un año eran líderes indiscutibles al llegar a la pausa del Juego de Estrellas. Hoy luchan por sobrevivir.

El récord del equipo no es malo, en realidad. Hay escuadras que quisieran tener ese registro de 49-41, es decir, 8 encuentros sobre .500 en la tabla de posiciones. Si la novena de Alex Cora, por ejemplo, jugara en la División Central de la Liga Nacional, estaría en el primer lugar, incluso con juego y medio de ventaja sobre los líderes Cachorros.

Pero Cora no dirige en la Nacional, sino en la Americana. Y le toca competir en el Este, la llave más difícil en los últimos tiempos.

Lo fue en 2018, de hecho, pero gracias a los patirrojos. A pesar de lo bien que jugaron los Yanquis (porque todo hay que decirlo, cuando es verdad), Nueva York tuvo que limitarse a pelear por el comodín debido al paso avasallante de su más conspicuo rival.

Hace exactamente 12 meses, en la pausa del Juego de Estrellas del torneo pasado, Boston tenía marca de 68-30. Sí, eso quiere decir 38 encuentros sobre .500, con cuatro y medio por arriba de los mulos.

Aquel paso terminó en los libros de historia. Jamás una versión de los Medias Rojas sumaría tantos lauros en un campeonato. Cora pasó de largo con sus 108 triunfos y siguió ganando en los playoffs, hasta conquistar la Serie Mundial.

Ahora el panorama es otro. Pero el wildcard es una bendición. Claro que sería mejor vivir algo como en aquel entonces, pero hay dos comodines disponibles por cada liga y los patirrojos marchan a solamente dos juegos y medio de los Rays, que dominan el conteo para definir quiénes irán a la postemporada junto a los campeones de cada división.

No es lo mismo, cierto. Pero al menos eso garantiza que la gerencia no se dará por vencida y que tendremos un verano caliente en el Fenway Park.