Jarren Duran es el bostoniano del futuro

La representación de los Medias Rojas en el Juego de Estrellas del Futuro fue microscópica, quizás el precio de haber adquirido a las figuras que permitieron ganar hace meses la Serie Mundial

Se ha dicho muchas veces que el precio que pagaron los Medias Rojas para completar un equipo digno de ganar la Serie Mundial fue la devastación de su sistema de granjas.

Dave Dombrowski, el gerente general del equipo, entregó piezas jóvenes con mucho talento para adquirir figuras hechas y derechas, como Chris Sale. Tal vez por eso, apenas un representante de Boston se presentó este domingo en el Juego de Estrellas de Futuro.

Jarren Duran fue el único miembro de los patirrojos en la cita disputada en Cleveland. Nunca ha pisado más arriba de Doble A, pero ha enseñado mucho en las Menores.

Fueron 50 talentos emergentes, incluyendo buena parte de los más destacados en el ranking actualizado de MLB Pipeline, el sitio especializado de MLB.com. Y el estadounidense nacido en Buena Park, California, hizo suficientes merecimientos para ser uno de los elegidos.

Él es el sueño de toda organización, si cuaja finalmente: un patrullero central con velocidad, contacto, capacidad para embasarse y para sumar extrabases. Tiene el paquete casi completo.

Firmado en la séptima ronda del Draft Colegial de 2018, tiene apenas 22 años de edad y ha ascendido rápidamente. No es para menos, viendo sus promedios globales de .343/.396/.481 desde que juega profesionalmente.

En su primera campaña robó 24 bases, una buena cantidad. Lo hizo en 34 intentos. Y ahora, en medio torneo, ya tiene 24 en 33 chances, con otros dos meses por delante.

Empezó la justa en Clase A avanzada y masacró la Liga de Carolina, con una línea de .387.456/.543 en 50 juegos. Pero quizás demoren un poco en verlo entrar al Fenway Park: le ha costado adaptarse a su nueva categoría y batea para .240/.298/.298 después de 30 choques en Doble A.

Jarron Duran. Toca aprenderse ese nombre. Si el llamado al Juego de Estrellas es un vaticinio real (y 9 de cada 10 peloteros que asisten a esa cita terminan en las Mayores) es una parte importante del futuro que le espera a Boston.