Cinco latinos a seguir en el spring training de Grandes Ligas

Cuentan con las herramientas para abrirse un espacio entre los grandes nombres que conforman la liga

Con la transición entre el segundo y tercer mes del año, el béisbol de las Grandes Ligas empieza a palpitar el deporte de otra forma. Los campos de entrenamiento suben el telón para darle forma a su temporada, con los viejos conocidos armando su planificación en pro de otro calendario exitoso.

Sin embargo, el ejercicio también invita a seguir a aquellos más jóvenes que aún tienen muchos pasos por dar, pero que cuentan con el respaldo de ser considerados los principales prospectos de su generación.

Varios de estos son latinos y cuentan con las herramientas para abrirse un espacio entre los grandes nombres que conforman la liga a punta de batazos, jugadas espectaculares y mucha estrategia del Caribe.

Vladimir Guerrero jr.

Su nombre lo dice todo. El hijo del mítico jardinero que ahora cuenta con una placa en el Salón de la Fama de Cooperstown es visto con ojos de optimismo en el sistema de grandes Ligas, donde defiende los colores de los Azulejos de Toronto, franquicia que comenzó a ver su talento en 2016, cuando dio sus primeros pasos en la categoría Rookie de los canadienses.

Pese a que nación en el país norteamericano, sus raíces dominicanas trascienden, siendo otro embajador latino en el béisbol que año a año recibe a piezas de todo el planeta para hacer cada vez más competitiva la liga.

En 2018 vio acción en varias etapas del sistema de ligar menores de los alados, pasando por sus distintas instancias hasta llegar a AAA. En total, el tercera base demostró preparado para el Big Show al dejar average de .381 unidades en 95 compromisos, con 20 jonrones, 78 producidas y 67 anotadas, siendo uno de los elementos a seguir y que promete ser más temprano que tarde el líder en los departamentos ofensivos de su equipo.

Fernando Tatis jr.

Un campocorto que también tiene bajo su apellido el respaldo de llevar el béisbol en sus venas. En 2018, el infielder perteneciente a los Padres de San Diego ya formaba parte del top ten de tan afamado conteo de peloteros jóvenes y este año dio el salto al podio gracias a su versatilidad y alto nivel tanto con el guante como con el madero.

El muchacho dominicano de apenas 20 años había sido exigido como moneda de cambio en posibles transacciones de los californianos, movimientos que no llegaron a concretarse porque en las oficinas tenían clara una orden: él no iba a salir de la organización.

En 2018 jugó de inicio a fin en la categoría AA, bateando para .286, con 16 vuelacercas e igual número de bases robadas. Contacto, poder oportuno, velocidad. Todas las herramientas ofensivas están de su lado, características de una pieza que tendrá ahora como mentor a Manny Machado, quien llegó a los católicos por 300 millones de dólares.

Víctor Robles

Uno conocido y que ya sabe lo que es jugar en Grandes Ligas. El nombre de este joven dominicano ha sonado desde hace par de años en el sistema; sin embargo, su ascenso, para muchos, ha sido lento. El jardinero tal vez no ha contado con la rápida explosión de otros prospectos de su generación, pero eso no resta certeza a las aptitudes que tiene para abrirse espacio en la pelota norteamericana.

Con acción en las temporadas de 2017 y 2018 de la gran carpa, donde solo acumula 34 encuentros, el de los Nacionales de Washington sigue despertando la esperanza de los capitalinos, quienes cuentan con una base joven capaz de deslumbrar a propios y extraños de la disciplina.

Con un parecido en el plano ofensivo a Tatis jr. por su peligro en el cajón de bateo y también sobre las almohadillas, debería dar el salto de calidad este año para instalarse de una buena vez en el dogout comandado por el mánager Dave Martinez. Una vez ahí, deberá demostrar que los reportes de los últimos años no fueron en vano.

Jesús Luzardo

Los Atléticos de Oakland cuentan en su sistema con uno de los brazos más envidiados y deseados por el resto de las franquicias del béisbol norteamericano. Luzardo, un zurdo que pretende abrirse paso desde ya en las mayores, es peruano, una particularidad dada la mínima representación de peloteros de este país en la disciplina.

El país inca es más conocido por su afición y desarrollo en el fútbol, pero la globalización de los deportes no conoce de límites, llevando a este suramericano a alzar su bandera en la pelota.

El zurdo es un abridor en el que los californianos tiene depositada mucha fe. La última vez que un zurdo fue visto con estos ojos, Barry Zito, los Elefantes Blancos ponderaron el negocio y lo soltaron en la agencia libre para acordar con los Gigantes de San Francisco.

Ahora, los Atléticos pretenden ver el desarrollo de esta joven pieza para intentar hacerse con el camino a la postemporada en la dura división oeste de la Liga Americana.

En 23 aperturas en ligas menores en 2018, Luzardo dejó marca de 10-5, con efectividad de 2.88. Abanicó a 129 rivales y apenas recetó 30 boletos en 109.1 innings de labor.

Wander Franco

Los Rays de Tampa Bay fueron un cuadro seguido por muchos hace ya varios años por contar en sus filas con mucho talento joven. En el presente, esta puede volver a ser la característica, ahora emparados en lo que pueda verse del campocorto dominicano Wander Franco.

Aún con mucho por ver de él, pues en 2018 jugó en la etapa Rookie de los de Florida, es un bateador a dos manos con cierto poder. Sus 11 batazos de cuatro esquinas en 61 duelos el pasado calendario dan fe de lo que es capaz de hacer; sin embargo, se trabaja con él para crear un elemento que pueda equilibrar su fuerza con el alcance de su guante.

Si su evolución va según lo planificado, los Rays tendrán a corto plazo a uno de los peloteros más completos de todo el sistema.

La excepción a la regla

El talento joven de la Liga Nacional fue motivo de discusión una y otra vez en 2018, y todo ese debate tuvo a dos protagonistas: Ronald Acuña jr. y Juan Soto.

Ambos patrulleros y compañeros de división, uno con los Bravos de Atlanta y el otro de los Nacionales, despertaron los elogios de los conocedores de la disciplina, incluidos los peloteros aún en actividad, quienes vieron en ellos una de las mejores carreras por el premio a Novato del Año en mucho tiempo.

Finalmente, el venezolano del cuadro Tomahawk se llevó los honores, dejando en alto su trabajo desde que apareció en los campos de entrenamiento. El dominicano, por su parte, fue la grata sorpresa del año en la capital, adueñándose de las praderas del Nationals Park.