El David Price que todos desean

La apertura que este domingo hizo el zurdo de los Medias Rojas es un recordatorio de las cosas que el veterano puede hacer y que la fanaticada de Boston tanto espera

Hay algo detrás de la presentación dominical de David Price que debe dejar una clara esperanza en la nación de los Medias Rojas.

Más allá de los siete innings en blanco que tiró ante los Orioles, más allá de la victoria obtenida en el Fenway Park por un equipo sediento de triunfos, el trabajo del veterano zurdo es una pieza más en un puzzle que empieza a verse bien.

Es curioso, porque Price tenía 6.00 de efectividad antes de esta incursión. Pero en ambas ocasiones completó seis entradas, mostraba apenas un hit permitido por cada inning de labor y una estupenda relación de más de cuatro ponches por cada base por bolas concedida. Era cuestión de tiempo para ver los resultados.

El pitcher que agregó ahora siete actos en blanco, que obtuvo su primer lauro de la zafra, comienza a parecerse al serpentinero que brilló en la pasada postemporada, cuando apretaba octubre.

Price lanzó bien en la Serie de Campeonato contra los Astros, pero sobre todo brilló en la Serie Mundial ante los Dodgers. Y ahora comienza la cuarta semana de acción como el hombre con el mejor promedio de carreras limpias en la rotación de Boston, con 3.79, amén de una brillante relación de 20 abanicados y apenas 3 pasaportes en 19 pasajes, lo que le tiene con 0.95 de WHIP.

El nativo de Tennessee declaró a la prensa local que es un admirador de Tiger Woods y que el éxito de éste en el Masters de Augusta le inspiró. Haber amarrado a Baltimore con 92 envíos, llevando el encuentro hasta el octavo tramo, es una inspiración para todo el grupo.

Los Medias Rojas comienzan una semana importante, en la que se verán pronto con los Yanquis, y lo hacen después de que dos de sus cinco abridores recompusieran el mal inicio. Porque Price se une al venezolano Eduardo Rodríguez, que días atrás también se lució.

“Esto es grande para nosotros”, declaró el ganador dominical, tras salir airoso. Y tiene razón.