Al menos menos J.D. Martínez y Mookie Betts siguen allí, pese a la debacle

Pese a las 10 derrotas en 15 juegos y la debacle de la rotación, las dos figuras ofensivas de los Medias Rojas siguen siendo pilares que sostienen el lineup, pavimentando la ruta de la reconstrucción

Luego de 10 derrotas en los primeros 15 juegos, tras ver la debacle de la preciada rotación de abridores y caer al sótano de la División Este de la Liga Americana, hay una buena noticia que recordar día a día, al finalizar cada encuentro de los Medias Rojas: sus dos motores ofensivos siguen allí, produciendo para la divisa.

Hasta el apagado Chris Davis salió del bajón que tenía al llegar sus Orioles a Boston. Luego de fallar 54 turnos consecutivos, con una cadena adversa que comenzó el 14 de septiembre y que se convirtió en un récord para no lanzadores, el ex líder jonronero del joven circuito estalló con tres imparables este sábado, incluyendo dos tubeyes que enterraron a la divisa de Alex Cora y llevaron a Baltimore al triunfo. El destino parece dar la espalda por ahora a los ganadores de la última Serie Mundial.

Pero la adversidad no ha tocado las puertas de J.D. Martínez y Mookie Betts, las pajillas que revolvieron la bebida en la alineación patirroja durante la triunfal campaña de 2018.

Ni siquiera el average de Betts es mala señal, pues aunque tiene .232 apenas, lo acompaña con un sólido promedio de embasado de .333 y un brillante slugging de .554, lo que le permite exhibir un OPS muy positivo de .887 puntos.

Sí, el patrullero derecho no va a ganar otro premio como Jugador Más Valioso si mantiene esos numeritos. Pero ya quisieran exhibir esas cifras todos los toleteros en slump.

La clave para Betts, y la razón para esperar que pronto vuelva a ponerse a la par de la zafra anterior, está en que sigue tomando boletos (8, únicamente superado por los 10 de Xander Bogaerts) y sigue dando extrabases (6, incluyendo 3 jonrones).

Martínez, por su parte, es el mejor madero de los bostonianos en este pésimo inicio. Con promedios de .316/.391/.632 y la misma cantidad de extrabases y cuadrangulares que su compañero, sólo ha empujado 9 carreras, pero no por propia culpa; los Medias Rojas tiene un pobre average colectivo de .242 que acompañan con un promedio de embasado de .316, bastante por debajo de la media de la liga. Cuando más corredores estén en circulación, más remolques llegarán para el cubano-americano.

Por supuesto que no bastan las actuaciones individuales para compensar el abrumador slump colectivo. Pero hay buenas noticias en medio de este desastre inicial.