Cuatro razones por las que deberías inscribir a tu hijo a un campamento de verano

Cientos de campamentos están disponibles entre junio y agosto para ofrecer experiencias divertidas y didácticas a niños y jóvenes

Si bien los niños cuentan las horas para finalmente tener un descanso de la escuela por tres meses, para los padres las vacaciones de verano pueden causar pánico y ansiedad mientras se preguntan qué harán para mantener a los hijos ocupados durante tanto tiempo.

Los planes de los niños para este periodo se concentran en dormir, jugar con amigos, visitar las piscinas locales y los parques de atracciones, y quedarse en casa viendo televisión o jugando con sus aparatos electrónicos.

Sin embargo, los padres buscan que las mentes de los pequeños se nutran y vivan experiencias enriquecedoras aun fuera de la escuela. Por esta razón, los campamentos de verano son una gran opción tanto para padres como para niños.

Si todavía dudas en inscribir a tu hijo/a en un campamento de verano, te dejamos cuatro razones de por qué sí lo deberías hacer:

1.Hacen nuevos amigos. En las diversas las actividades que ofrecen los campamentos de verano, los niños y jóvenes interactúan con personas contemporáneas a su edad y les permite crear un nuevo grupo de amigos, motivando la interacción social y los valores.

2.Diversión sin tecnología. Aunque al principio no les guste la idea, los niños y jóvenes tendrán que dejar el iPad y los teléfonos inteligentes, y aprender a divertirse sin tecnología. Ya sea en un parque o en un campamento, piscina o lago, los niños se darán cuenta de lo divertido que puede ser realmente tomarse un descanso incluso de las pantallas.

3.Aprenden a independizarse. Los niños en el campamento de verano aprenderán a escuchar a otros adultos, a sus consejeros, a hacer nuevos amigos y a entrar en un entorno desconocido. Esta es una experiencia que les permite ser más seguros social y emocionalmente.

4.Profundización del aprendizaje. Algunos campamentos de verano le permiten a los niños y jóvenes sumergirse en actividades concretas, desarrollando habilidades más concretas y específicas, aprendizajes que les quedarán para toda la vida.