Continúa la crisis educativa en Puerto Rico tras el huracán María

Se prevé que 283 escuelas estarán cerradas este año. Después del huracán María, 22,000 estudiantes abandonaron la isla después de la incertidumbre del año escolar

La temporada escolar acaba de comenzar en Puerto Rico, sin embargo, muchos estudiantes no saben si podrán asistir a clases regularmente. El huracán María no solo ha impedido el crecimiento económico de la isla sino también el sistema educativo.

La Dra. Aida Díaz, directora de la asociación de docentes en Puerto Rico, está intentando salvar lo que muchos dicen que es imposible: el sistema educativo de Puerto Rico. La mujer se sienta en su escritorio consolando a padres y maestros preocupados.

Durante más de 16 años, Díaz ha estado luchando contra lo que ella llama la burocracia del Departamento de Educación, el cual ha comenzado a cerrar escuelas públicas en toda la isla. Se prevé que 283 escuelas estarán fuera de funcionamiento este año. Después del huracán María, 22,000 estudiantes abandonaron la isla por la incertidumbre. La mayor parte del año escolar se perdió debido al corte de energía que afectó a todo el país.

Pero la crisis educativa no es algo nuevo: ha estado ocurriendo por muchos años debido a la grave situación económica que Puerto Rico ha sufrido durante la última década. El gobierno ha estado reduciendo los fondos de educación para pagar la deuda masiva de hasta $70 mil millones de dólares, que el gobierno no tiene cómo pagar.

Julia Keheler, actual secretaria de educación, ha anunciado la privatización del sistema de educación pública para la isla. “Esto es un desastre; nuestro país no está listo para la privatización de ningún sistema público. Las compañías que están comprando estas escuelas solo están aprovechando el dinero que se dará a cada estudiante. Esta es solo otra forma de seguir robando nuestros fondos públicos”.

“Nunca habíamos visto un manejo tan deficiente del sistema como el que estamos viendo ahora”, dijo Díaz frunciendo el ceño mientras su voz se elevaba. Actualmente ella trabaja con 1,200 maestros que no están seguros de su puesto de trabajo.

Kheeler está actualmente trasladando a estos docentes a un “proyecto especial”, para capacitarlos en aspectos más importantes del sistema. Si los maestros no pueden ser entrenados, serán despedidos porque supuestamente “no tienen ningún valor para el departamento”.

Mayte Morales Frau es actualmente una de las maestras que enfrenta esta situación, y trabaja en la escuela superior Dr. Pila en Ponce. Ubicada en la costa sur de la isla, Ponce es una de las ciudades más grandes de Puerto Rico, construida con un estilo arquitectónico colonial.

Morales es la maestra del coro y actualmente tiene 33 estudiantes, 19 de los cuales son de educación especial. Representó a Puerto Rico con el coro en la Convención Nacional para Docentes estadounidenses en Pittsburgh, cuando recibió la llamada. “Se suponía que sería una semana para recordar para mí y para mis estudiantes, porque estaríamos mostrando lo que podríamos hacer”.

Morales contactó rápidamente a la asociación en busca de apoyo y ayuda. Al igual que Morales, muchos maestros de arte están siendo trasladados de sus escuelas a este programa especial que eliminará cualquier materia de arte de las escuelas públicas. Morales explicó cómo el departamento no está informando a los maestros sobre el proyecto especial, y ninguno de ellos sabe exactamente lo que implica. “No estamos tan preocupados acerca de dónde estamos reubicados o del cargo que estamos recibiendo, sino por los estudiantes que estamos dejando atrás. Las artes son tan importantes como cualquier clase de ciencias o matemáticas, son nuestra cultura y si estamos dispuestos a perder eso, entonces estamos dispuestos a perderlo todo”, dijo Morales con los ojos llenos de lágrimas.