Cosas que no sabías de los partidos inaugurales de los Mundiales

Solo un equipo que jugó el primer partido del torneo ha logrado llegar a la final y salir vencedor, los europeos llevan ventaja en sus enfrentamientos con equipos del nuevo continente.

Este jueves, Néstor Pitana soplará su silbato y dará comienzo al Mundial de Fútbol Rusia 2018. Esta competición, que ya entra en su vigésima primera edición, reúne a 32 equipos, 723 jugadores y miles de hinchas de diferentes partes del globo en una fiesta alrededor de la ‘pecosa’.

Para esta ocasión, los encargados de inaugurar el torneo serán las selecciones de Rusia y Arabia Saudita. El historial muestra que este es un partido inédito en una cita orbital y que ninguna de las dos escuadras han estado en los primeros 90 minutos del campeonato. O, por lo menos, no bajo su organización política actual. En el Mundial de 1970, disputado en México, la Unión Soviética, de la que Rusia era su epicentro, se enfrentó a los ‘manitos’ y empató 0 a 0 en el duelo que abrió dicha Copa.

También, vale la pena recordar que no siempre existió un partido de apertura en los mundiales de fútbol. Fueron cuatro las veces en las que no se comenzó con un encuentro en particular, sino que se jugaron varios de forma simultánea. Las organizaciones de Uruguay 1930, Italia 1934, Suiza 1954 y Chile 1962 aplicaron esta política que, más adelante, desaparecería definitivamente con el Mundial de Inglaterra 1966, cuando se estableció que se inauguraría el torneo con un solo partido.

Fue así como en 1930, el primer mundial de la historia, cuatro equipos abrieron el certamen. Estados Unidos jugó contra Bélgica, con un 3 a 0 a favor de los norteamericanos, y Francia se vio las caras contra México, goleada de los galos por 4 a 1. En este último encuentro se dio el primer gol de los mundiales, marcado por el francés Lucien Laurent, en la que fuera la casa del Club Atlético Peñarol, el desaparecido estadio de Pocitos en Montevideo. El estadio fue demolido años después y ahora, en el lugar en donde quedaba el centro de la cancha, funciona una tintorería.

La segunda edición de la Copa, con Italia como sede, fue diseñada para que los cruces fueran una eliminación directa entre los participantes. A las 4:30 de la tarde del 27 de mayo de 1934, dieciséis equipos se enfrentaron, en ocho ciudades distintas, para determinar quién avanzaría a la siguiente fase.

Cuatro años después, en Francia, sería la primera oportunidad en que un solo encuentro se encargaría de comenzar el torneo. En el Parque de los Príncipes de París, actual estadio del PSG, alemanes y suizos se midieron. Los helvéticos ganaron en la prórroga por 4 a 2.

Tras el parón que tuvo el Mundial debido a la Segunda Guerra, los brasileños, en 1950, adoptaron la misma iniciativa y dispusieron que hubiese un partido inaugural. Pero lo que parecía ser un patrón se acabó en el campeonato siguiente con la decisión de los suizos, en su condición de anfitriones, de que varios juegos se llevaran a cabo en simultáneo. Lausana, Ginebra, Zúrich y Berna albergaron a Yugoslavia vs Francia, Brasil vs México, Austria vs Escocia y Uruguay vs Checoslovaquia.